“Violenta y
espectacular”
Nota: 8/10
He ido a ver esta película al cine con muchas ganas y
con las expectativas muy altas después del buen sabor de boca que me dejo la
primera (la cual vi hace unos meses) y debo decir que no solo ha cumplido lo
que esperaba si no que lo ha superado y me ha dado más, por varios motivos. En
el caso de esta secuela nos meten más en todo el mundo que rodea a los
asesinos, a este selecto club de asesinos del que ya podíamos ver algo e intuir
algo en la primera película pero sin llegar a ver toda la complejidad que rodea
a ese mundo, cosa que aquí si vemos y con creces, con cosas como ese “rey” de
los vagabundos que además nos da un reencuentro para nostálgicos (entre los
cuales me incluyo) porque volvemos a ver a los Morfeo y Neo de la saga Matrix
juntos en pantalla aunque solo sea por unos minutos. La película va de cara y
no engaña a nadie ya desde el principio, empezando con una escena de acción en
la que ya nos muestra parte de la violencia que irá en aumento a lo largo de
las dos horas que dura, porque no es que dicha violencia se mantenga si no que
va creciendo al igual que la espectacularidad de las escenas y de las peleas,
las cuales por cierto están perfectamente coreografiadas haciendo una especie
de kung fu con pistolas que hace de este film algo diferente a todo lo que nos
podemos encontrar en el cine de acción, ya que aquí todos los enfrentamientos
son pura plasticidad trabajada con especialistas y prescindiendo de efectos
digitales cosa que se agradece bastante y que hace de John Wick algo diferente.
Keanu Reeves esta enorme en su papel protagonista al igual que ya lo estuvo en
la primera parte, posiblemente me atrevería a decir que es su mejor papel desde
que dejo Matrix. En definitiva película totalmente recomendable, la muestra
perfecta de que segundas partes no tienen por qué ser malas sino todo lo
contrario, pueden superarse y aquí tenemos el ejemplo de secuela perfecta, por
cierto ojo a lo que puede dar de sí un simple lápiz.